El frío es inevitable
El frío seco del vacío,
el de la quietud de las alas
previo al crujir de huesos
con el que el nuevo huésped llama.
Apresuro mi paso, siempre firme
y ceso su esfuerzo baldío
para ahuyentar mi figura calma.
«Tranquilo, no, no es un sueño,
pero puedes dormir, seré tu almohada».
Poco a poco, el invitado cree que vive
y si quiere más recuerdos, se los digo,
está aquí de paso… he de velar por su alma
pues soy el último testigo
del tránsito anterior hacia la nada…
Fernando Raúl Gómez
Y de repente tu voz
vino a curarme la herida,
y ya no supe ser Yo
si me faltaba tu vida.
Dejé al miedo partir
y que me hablara la brisa
para escucharle decir:
«vete despacio, no hay prisa».
Como un loco sin red
y con perenne sonrisa
vivo paseando mi fe
por tu fragante cornisa,
haciendo bello el revés
que siempre llega… y no avisa;
amándote como jamás amé,
a ti,
«la estrofa que mi canción más precisa»…
Fernando Raúl Gómez
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